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sábado, 8 de noviembre de 2008

Desde Zumaia a Deba por la costa

Zumaia se encuentra entre las laderas de Talaimendi y Amesmendi, en la desembocadura del río Urola. Montaña, río y mar se combinan en los paisajes de esta población, cuya arquitectura es diferente a la de las poblaciones del interior. Hay que fijarse en los motivos que adornan sus escudos heráldicos o los dinteles de las puertas. Conserva Zumaia las huellas de una de las rutas del Camino de Santiago que la atravesaba, la conocida como Camino de la Costa.
Este tramo del GR-121 destaca por sus valores geológicos. Sus altos acatilados se elvan sobre un fenómeno peculiar, la "rasa mareal". Esa rasa mareal o plataforma de abrasión es una pequeña superficie llanda formada en la línea costera por la erosión producida por las olas en los acantilados. Con la bajamar, la rasa mareal aflora a la superficie con toda su rica biodiversidad.
Sobre la rasa mareal se elevan los espectaculares acantilados de Zumaia. En la zona de Sakoneta y Mendata pueden encontrarse los más abruptos. En la zona de Elorriaga se enlaza con un PR que alcanza Itziar paa descender posteiormente a Deba. El trazado se comparte hasta las inmediaciones de Sakoneta, donde marcha hacia Elorriaga.
El paisaje varía después con las plantaciones de pino insignis. Por Itxaspe, un barrio de Deba, se alcanza la ermita de Santa Catalina, donde merece la pena detenerse a contemplar la costa. En los días despejados la vista alcanza un buen tramo del litoral de Bizkaia.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Itxaspe, vistas al mar

Este recorrido es representativo de la zona baja de Orio junto a la ría, y al tratarse de una ruta de poco desnivel no presenta dificultades.
Se propone hacer la ruta ascendiendo por el casco histórico (Kale Nagusia) hasta la ermita de San Martín. Después, es necesario descender para atravesar la autopista A-8 (Txanka), y a continuación subir por un pequeño sendero, al final del cual hay que tomar la primera carretera que asciende, y poco después el primer desvío a la izquierda.
A partir de aquí no hay más que seguir la pista aprovechando el camino de acceso al caserío Itxaspe, único en todo el municipio situado frente al mar. En el camino se descubrirán varios miradores usados antiguamente para la pesca y la defensa. Finalmente, desde el caserío Itxaspe se regresa por la playa de la Antilla y la ribera del Oria hasta el casco histórico.