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viernes, 23 de marzo de 2012

Visitas guiadas a búnkers en Bera

A lo largo del Pirineo, desde el Cantábrico hasta el Mediterráneo, existen más de 4.500 búnkers, los cuales fueron levantado entre 1940 y 1953 dentro de un proyecto que contemplaba un total de 10.000 búnkers, para lo que se necesitaba una dotación de 70.000 soldados. El objetivo era defender la dictadura franquista frente a un posible ataque de los países aliados, pero no llegó a utilizarse jamás.
Más de 12.000 hombres trabajaron en pésimas condiciones para construir una obra tan colosal como inútil. La ubicación estratética de Bera hizon que los militares franquistas dispusieran allí una tupida línea defensiva de refugios de hormigón y nidos de ametralladoras. Para dar a conocer este 'patrimonio bélico', el Ayuntamiento de Bera ha organizado visitas guiadas a los búnkers de la zona, tanto por dentro como por fuera. Todos ellos han sido documentados por el fotógrafo Asier Gogortza, que utilizó la cavidad de hormigón como cámara oscura para fotografiar el paisaje cercano.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Larrun, vigia de la costa labortana

Larrun es la última de las montañas de importancia del cordal axial de los Pirineos por su extremo occidental. Su estratégica situación geográfica le permite ofrecer una extraordinaria panorámica en todas diercciones, incluida la costa de Lapurdi. Emprenderemos la ascensión desde Azkaine, aunque también es accesibel desde Bera o desde el collado de Lizuniaga.
En Azkaine, pasada la plaza y la iglesia, tomar el desvío 'A la Carriere' entre hermosas casonas hasta un cruce, para seguir a la derecha hacia el aparcamiento de Larrun. En este lugar, con un panel informativo queda cerrado el acceso a la montaña para los vehículos.
Las señales azules nos llevarán por un amplio camino por las laderas despejadas de arbolado, dominando el barranco de las Trois Fontaines, donde veremos una doble cascada, una borda en ruinas y el paisaje que se irá magnificando conforme se gana altura.
En un contorneo se da vista a la airosa cumbre de Larrun, se pasa a terreno con pinares sueltos, previo al rellano de Hiru Iturrieta, lugar agradable y abierto con un humedal.
A la derecha, a la altura de una borda, se alcanza en 10 minutos la alargada cima de Miramar, y en el lado contrario queda Altxanga, ambas con bonitas vistas, preludio de lo que veremos desde Larrun.
Una vez en el collado de Tresi Fontaines estaremos en el cruce de caminos a Sara y Oleta, paso del GR-10. A partir de aqui se gana altura por un corredor herboso antes de acometer la definitiva subida por un amplio camino que describe numerosas revueltas hasta alcanzar la vía del tren cremallera cerca de la cumbre.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Larrun, monte panorámico por antonomasia


Varias son las denominaciones para una misma montaña: Larrun, Larun, Larhun y La Rhune. Pero cualquiera de ellas, al igual que los frascos de perfumes pequeños, concentran toda la esencia, el atractivo de la que a juicio de muchos es uno de los montes más hermosos de Euskal Herria.
Pero además, Larrun es, por otra parte, una montaña sagrada de los vascos, lugar de culto de los primeros druidas, de meditación de los ermitaños, de ritos, brujería... al igual que en el cercano Zugarramurdi, ya en territorio navarro. Asimismo, Larrun fue también teatro de los enfrentamientos entre los ejércitos de Napoleón, de los que aún subsisten vestigios de sus reductos, y las tropas inglesas del Duque de Wellington. Un monumento en la cima nos recuerda la presencia en la misma de la emperatriz Eugenia. Pero también la han pisado Victor Hugo, Pierre Loti, Francis Jammes, Napoleón III...
Fuera de la temporada estival y de la masiva afluencia de excursionistas que ascienden hasta la cima a través del tren cremallera, Larrun, con sus 900 metros de altitud y a tan sólo nueve kilómetros de la costa, ofrece el contraste de la tierra y el mar, el último eslabón de la cadena pirenaica.
Las opciones de ascender hasta la cumbre son muchas, todas ellas igual de válidas e igual de clásicas: desde Lizuniaga, desde Sara, desde Ibardin, desde Bera -la más clásica de todas-e incluso desde Oleta, realizando, en este último caso, una ruta circular que nos llevará al punto de partida.