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miércoles, 19 de noviembre de 2008

Entre dos templos

Este recorrido ofrece no pocas sorpresas. Para empezar, el Santuario de Loiola. Lo que se ve desde fuera es grandioso y lo que guarda en su interior, aún lo supera. Unida a la basílica de espectacular cúpula, la casa solar del santo tiene una torre de estilo mudéjar. Una visita se hace imprescindible.
Loiola se encuentra en el valle del Urola, en terrenos pertenecientes a Azpeitia, con sus calles medievales y construcciones de mucho interés. Partiendo del santuario, la ruta alcanza el caserío Errekarte. El molino de Igara ofrece una panorámica sobre la mole calcárea de Izarraitz, montaña de casi mil metros y que se alza sobre la localidad.
La primera parte del sendero transcurre por el barrio de Oñatz, formado por multitud de caseríos dispersos por el entorno.
Por la falda de la montaña de Zamiño se alcanza el collado de Pagotxeta. Desde este punto se accede a Zamiño y al barrio de los Mártires de Azkoitia. Al sur están las cimas de Izaspi y la 'catedral de las ermitas', La Antigua, situada sobre las localidades de Urretxu y Zumarraga.

domingo, 2 de noviembre de 2008

La Ruta de los Tres Templos

Enmarcada en el corazón de las comarcas del Urola y Debagoiena, esta ruta ofrece la posibilidad de conocer Gipuzkoa a través de tres monumentos: el Santuario de Loiola en Azpeitia, la Ermita de La Antigua en Zumarraga y el Santuario de Arantzazu en Oñati.
Estos tres edificios, enclavados en lugares de gran belleza natural, son muestras de tres estilos arquitectónicos claramente diferenciados y testimonio de una manera de sentir y representar la religiosidad vasca en tres momentos históricos distintos.
Las personas que se acerquen a esta zona del interior de Gupizkoa podrán disfrutar de la hospitalidad y la amabilidad de sus gentes; de sus singulares rincones; de unos bellos pueblos cargados de historia; un valioso y cuidado patrimonio histórico-artístico-cultural; unos incomparables enclaves rurales donde los caseríos diseminados encierran una sabia arquitectura popular; su rica y variada gastronomía; las fiestas y romerías populares; y los deportes rurales autóctonos.
La Ruta de los Tres Templos reune el atractivo turístico suficiente para atrapar a los visitantes durante varios días.