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viernes, 5 de noviembre de 2010

Marinda, en la sierra de Gibijo

El Pico Marinda se eleva majestuosamente en la sierra de Gibijo. Su peculiar silueta piramidal ha llamado desde siempre la atención. Desde la cumbre se puede acceder a la sierra Arkamu en travesía por Repico y Montemayor, o pasear cómodamente en dirección a Labazar, o al mirador de la Cascada del río Nerbioi.
En Sendadiano, ascendemos por la calle principal que sale a la derecha de la iglesia de San Martín. A la salida del pueblo llegamos a una barrera metálica. La cruzamos y seguimos por un camino predegoso. Dejamos a los pocos metros un camino que desciende por la derecha y seguimos por la pista principal. En pocos minutos llegamos a una bifurcación. Un cairn indica que hay que seguir por la izquierda, es decir sin abandonar la pista más notable.
Al fondo se perfila la esbelta y recortada cumbre de Marinda; a ella nos dirigimos. La pista, de continua pendiente, va dejando a nuestra izquierda el valle de Basabe, planicie que se ubica al pie de la prolongada sierra de Arkamu.
Los pinos silvestres jalonan la pista, que no duda en ascender en dirección a la base de Marinda. Al llegar al collado de Larrintzar seguimos por la pista que no pierde altitud. Llaneamos por el cordal hasta ver a la izquierda del camino una almabrada y una portezuela bajo la picuda ladera de Marinda.
Abandonamos el camino ancho, cruzamos la portezuela y afrontamos decididamente la pendiente. Tras una subida de veinte minutos por un fatigoso sendero llegamos a la cumbre.

miércoles, 1 de octubre de 2008

La ruta de las endrinas

Muchos son los sabores que el otoño guarda y Álava, un territorio agraciado con una gran biodiversidad y beneficiado por sus bosques, nos inunda con muchos de ellos. De todos estos manjares naturales, las endrinas ganan protagonismo en el parque de Valderejo y su área de influencia.
Se parte de Astulez, una aldea rodeada de montañas y abierta al valle de Tomecillo, donde conviven, además de su historia, una iglesia románica y un castillo. El paseo se inicia junto a la fuente abrevadero -que hace las veces también de lavadero- donde se puede aparcar. Tras ascender unos metros, se emboca la calle real y se sigue el camino hacia Mioma, Valpuesta y el castillo.
El camino va tomando altura mientras a la izquierda del mismo se deja el barranco de un río que baja seco y un bosque seco de quejigos, robles, fresnos arces y pinos. Al poco de andar, el sendero se bifurca: de frente hacia Mioma y a la derecha hacia el castillo, sólo accesible por la zona sur.
A los pies del excursionista se abre el valle y la carretera del Señorío que une Bilbao con Pancorbo por Orduña. También se ven los pueblos de Osma, Fresneda y Cárcamo y la sierra de Arkamo.
Después de descansar se puede bajar hacia Astulez. El trayecto completo no supera los 45 minutos, más el tiempo dedicado a la recolecta de las endrinas y las moras, que también se ofrecen en esta época.