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miércoles, 3 de noviembre de 2010

El Serantes, convertido en aula medioambiental

El pasado lunes, el diario El Correo daba cuenta de una cusiosa iniciativa puesta en marcha por ONGs, colectivos de discapacitados, scouts y voluntarios para 'transformar' el monte Serantes, en Santurtzi, en una aula medioambiental.
En los últimos meses miembros de la sociedad Aranzadi han llevado a más de 230 alumnos y a medio centenar de visitantes hasta este rincón de la naturaleza ubicado a tiro de piedra del metro. El principal objetivo es darles a conocer su patrimonio natural con salidas centradas en la vegetación, las mariposas, los reptiles o las aves que lo habitan. No ha sido su única meta. Con la colaboración de distintos colectivos, también han habilitado pequeños ecosistemas para reforzar la biodiversidad del lugar.
El proyecto se inició en marzo con la firma de un convenio entre la sociedad de ciencias Aranzadi y el Ayuntamiento de Santurtzi, y ya ha implicado a muy diversos agentes sociales. Desde voluntarios de la ONG Accem en apoyo de los inmigrantes de etnia africana hasta grupos de scouts como Belatzak de Portugalete. Desde asociaciones en favor de los discapacitados como Gorabide hasta aquellos que deben realizar trabajos en favor de la comunidad.
Aunque sus responsables advierten que «todavía es un proyecto joven» y evolucionará con el tiempo, los primeros objetivos ya se han cumplido. Gracias a las infraestructuras habilitadas este año ahora es posible estudiar a los pájaros desde un observatorio, o investigar el paso de mamíferos. Esto último lo consiguen gracias a unas planchas metálicas sobre las que vierten hollín de carbón. Después colocan un cebo y cuando acuden con un colegio pueden estudiar las huellas dejadas por los animales. En el futuro esperan realizar incluso salidas nocturnas para escuchar aves como el autillo o el chotacabras y avistar erizos.
También se ha acondicionado la primera de las tres charcas previstas para dotar de un hábitat a los anfibios, como el sapo partero, y se prevé reservar una zona para acoger 2.000 metros cuadrados de herbazales a fin de atraer mariposas. Las salidas se reservan para la época de buen tiempo, entre los meses de abril y octubre, pero este otoño también tocará trabajar.

jueves, 14 de octubre de 2010

I Marcha de Montaña en Abanto

Los aficionados al senderismo podrán disfrutar el próximo domingo de la I Marcha de Montaña, organizada por el Ayuntamiento de Abanto, que transitará por treinta kilómetros, como máximo, de la localidad minera vizcaina. El recorrido de la cita subirá el Serantes, el Montaño y el Pico Ventana para hacer las delicias de los muchos mendizales de Ezkerraldea y Meatzaldea que, de una forma u otra, se acercan a disfrutar del aire libre en las estribaciones montañosas de Enkarterri.
El objetivo de la marcha es hacer una labor de "promoción" para que los ciudadanos puedan llevar a cabo prácticas saludables. El deporte es uno de los leit motiv que sustentan la cita organizada por el Ayuntamiento minero, con la colaboración de Club Alpino Gallarreta y el patrocinio de DEIA y de Petronor.
El recorrido completo de la marcha, que no tiene carácter competitivo, es de 30 kilómetros con un duración estimada de cinco horas y media. Esta prueba, dirigida a personas que tengan una cierta habitualidad en la practica de senderismo de montaña, partirá de Gallarta y se dirigirá al Serantes (442 metros) que marca el límite con Santurtzi; seguirá la ruta ascendiendo el Montaño (320 metros), que separa el barrio de Las Carreras del municipio de Zierbena, y culminará subiendo el Pico Ventana, el monte más alto de la localidad, con 527 metros y límite natural con Galdames.
La marcha, contempla un recorrido más corto, 20 kilómetros, en el que los participantes sólo subirán el Pico Ventana a través de Las Carreras. Ambas marchas partirán a las 08.00 horas desde Gallarta y habrá tres zonas de avituallamiento, con comida y bebida, repartidas entre Las Carreras y El Cerrillo.
Al finalizar el recorrido, los montañeros podrán disfrutar de un lunch para reponer fuerzas. Además, estarán disponibles las duchas del frontón Txikito de Gallarta para todo el que se quiera asear, especialmente para quienes acudan desde otros municipios.

lunes, 12 de abril de 2010

Acantilados de la Galea

Ocurrió hacia 1720. Una pertinaz sequía obligó a los vecinos de la zona de Getxo a sustituir sus molinos tradicionales de agua, situados a la orilla de los ríos, por molinos de viento similares a los manchegos. Uno de ellos fue el de Aixerrota, con cuerpo piramidal, techo de ramaje y eje móvil de cuatro aspas. Para finales de ese mismo siglo, dejó de funcionar ante la dificultad de su mantenimiento.
Los restos de la fortificación de La Atalaya, construida en el siglo XVIII para defender la costa de los corsarios. Arrancamos a caminar desde este molino, siguiendo un senderito paralelo al acantilado de La Galea y a la carretera que muere en Punta Galea. Hay vistas extraordinarias sobre el Abra y el superpuerto; el monte Serantes, al fondo; Punta Lucero, al oeste, y Arrigunaga a nuestros pies. Como otras playas del recorrido, ésta ha sufrido un curioso fenómeno de cementación de escorias de fundición, que durante años se vertieron en el mar y volvieron a las playas, para quedar allí fijadas junto a las arenas y los cantos.
En invierno, el viento azota con fuerza los acantilados, donde sólo los tamarises son capaces de desafiar su fuerza arrogante. Estos árboles están recuperando el frente costero, compartiéndolo con los pinos marítimos que la mano humana plantó. Los días de fuerte temporal atraen a las aves del norte, que aquí buscan reposo y alimento. Si miramos con atención, no será raro descubrir araos, alcas, éideres, colimbos y otras especies exóticas de aves marinas.
Cerca de Punta Galea se encuentra la Atalaya, también del siglo XVIII, construida para proteger la costa del Señorío de los corsarios británicos. Era de planta estrellada, con fosos, muros con barbacanas y una torre cilíndrica. Las abandonadas ruinas sirven de refugio a aves paseriformes como los colirrojos tizones, los chochines o los buitrones, que se refugian en sus setos espinosos. Las higueras recuerdan que Getxo fue famoso por la calidad de sus higos.
Superado el aparcamiento, empieza una calzada peatonal que lleva, por la costa, a Sopelana. Durante el último avance del mar, esta zona estuvo sometida a la acción del oleaje, y la erosión formó una superficie plana denominada rasa mareal. Cuando el mar retrocedió al nivel actual, dejó esta antigua línea de costa colgada sobre la costa actual, donde la marea baja deja ver a los seres bentónicos, animales y plantas que viven fijados en los estratos rocosos: actinias, lapas, gibulas, mejillones y balanos son muy comunes. Acaba nuestro paseo en las playas de Arrietara y Atxabirirbil, desde donde podemos regresar por el mismo camino o acercarnos a la estación de metro de Larrabasterra y apearnos en Bidezabal.

martes, 14 de abril de 2009

Cornites se cita en el Serantes

El sol acompañó ayer la celebración de la fiesta santurtziarra de Cornites, una cita cuyo origen aún es variopinto pero que despierta la simpatía de las miles de personas que se aproximaron hasta uno de los mejores balcones de Bizkaia, el Serantes (451), el cual ofrece una excelente panorámica del Abra y las orillas del Nervión. La de este Lunes de Pascua fue una romería en la que no faltó de nada, si bien los cornites -bollos rellenos de huevo que dan nombre al encuentro- se echaron de menos.

domingo, 10 de febrero de 2008

Serantes, tesoro botánico

Un catálogo realizado por la Sociedad de Ciencias Naturales de Sestao ha puesto al descubierto las cerca de 800 especies que atesora el monte Serantes, una de las poblaciones botánicas más importantes de Bizkaia. El catálogo descubre un habitat singular que ha propiciado 40 razas meridionales inéditas en Bizkaia.
El mencionado estudio destaca también el valor incalculable del entorno del Serantes por su abundancia de especies, máxime cuando el catálogo de toda la CAV recoge 3.400 tipos. Asimismo, resalta el alto grado de conservación del entorno, muy poco alterado.
El Serantes contiene joyas de la botánica con ejemplares singulares en estas latitudes como la Orquídea o la Enabio en flor. Ente los ejemplares atlánticos este monte también cuenta ejemplares excepcionales como la Flor de Lis o el Narciso.
Por todo ello, se ha solicitado que se otorgue un grado de protección a esta cumbre equiparable al que gozan los montes de Triano en Meatzaldea.