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martes, 6 de septiembre de 2011

El Tributo de las Tres Vacas

Con las manos colocadas sobre la Piedra de San Martín, en el mugarri 262, cada 13 de julio los representantes municipales de Baretous y Erronkari repiten por tres veces consecutivas la misma frase: "Pax avant" ("Paz en lo sucesivo"). Allí, en los 1.614 metros de altitud del collado de Ernaz, los cargos electos locales ratifican de esta forma tan peculiar el tratado vigente más antiguo de Europa.

Ese día los vecinos de Baretous entregan a los de Erronkari tres vacas de igual color, dentaje y pelaje, tal como vienen haciendo desde hace 636 años, ya que este Tributo de las Tres Vacas se remonta al año 1375.

El tratado entre ambos valles pirenaicos sirvió para poner fin a los enfrentamientos armados entre los vecinos de Izaba y Baretous a causa del aprovechamiento de los pastos y de las escasas fuentes que existen en el inmenso territorio kárstico de Larra. De hecho, sólo un pequeño manantial discurre por la cara oeste del monte Arlas, cuyas aguas resultan vitales para el ganado.

En los últimos años, esta ancestral ceremonia ha adquirido un carácter festivo e incluso turístico.

miércoles, 2 de junio de 2010

La ruta de las Golondrinas

Izaba ha sido desde hace siglos la última parada antes de partir en busca del llamado «otro lado», por los altos puertos de Arrakogoiti, Eraize o Hernaz. Se hacía por un camino de vieja tradición que evitaba los vericuetos del río Ezka y los posibles controles fronterizos. Este camino que ha recuperado el nombre de la «Ruta de las golondrinas» fue transitado en tiempos aciagos por fugitivos, contrabandistas o por el mismo maquis. Mientras ocurrían estos pasos sigilosos, otros, con motivos más prosaicos y de forma «legal» como los pastores, ganaderos, arrieros y peregrinos remontaban el caudaloso río Ezka hasta los llanos del valle de Belagoa.
Cuando los hombres iban a las Bardenas con su ganado a pasar el invierno, las «golondrinas», aquellas mujeres vestidas de negro, cruzaban el Pirineo roncalés antes de la llegada de las primeras nieves para trabajar en las fábricas de alpargatas de Maule, en Zuberoa. No regresaban hasta la primavera por el collado de Arrakogoti aún nevado. Para rememorar y poner en valor la gesta de aquellas mujeres de su retorno tras el invierno por las laderas blancas de Lakora, aquella hilera de puntos negros sobre un lecho nevado de primavera de lo que ha venido en llamarse las golondrinas, haremos parte del recorrido del cordal, el ultimo tramo de un camino con angostos pasos, densos bosques y pendientes herbosas. La senda escondida de los fugitivos, los contrabandistas y el maquis, hoy está felizmente recuperada para actividades más lúdicas.
El recorrido completo tiene dos tramos: Izaba-Armotoa-Mintxatxurria-Asolaze y Asolaze-Larrondoa-Yeguaceros. La propuesta es hacer la segunda, la más bonita y espectacular.
La excursión arranca en el desvío del carretil que lleva al cercano camping de Asolaze Un rondino con señal de PR nos llevará a un pequeño prado y de éste a un amplio camino que se interna en la espesura de un bosque combinado de pinos royo y hayas hasta salir, tras un tramo de fuerte pendiente, en un prado con vistas sobre el largo lomo de Txamantxoia y las rocosas cumbres de Anzotiello y la Gorreta. Finalmente saldremos al pequeño collado de Mintxatxurria. Pequeño raso donde un rondino indica la bajada a Mintxate. De aquí nuestros pasos han de dirigirse hacia la derecha (rondino y estaquilla), bajo la penumbra de un bosque que irá perdiendo presencia hasta salir a los rasos de Ekialterrea, con su cumbre cubierta de un penacho de pinos (1.322 m.).
Al paso dejaremos en una hoyada la borda de Cuartillo. La senda la bordea sobre la vertiente de Mintxate para continuar por el amplio lomo desprendido de Larrondoa. La vista se abre hacia las montañas de Mintxate, Belagoa y Zuriza. Sin dejar de perder las señales se alcanza una loma desprendida de la cota meridional de Larrondoa, cubierta de un bosque de hayas, donde hay una majada pastoril. Desde aquí los rondinos invitan a subir por la ladera herbosa hasta encontrar el momento en que el itinerario inicia el flanqueo por la montaña, pasando junto a varios bosquetes hasta bordear definitivamente Larrondoa. Una vez entrados en contacto con el lindero superior del bosque, la senda queda más visible.
En suave subida daremos con un resalte rocoso, con un mojón de piedras, donde arranca la senda que lleva en 10 minutos a la amplia cima de Larrondo (1.703 m.). Desde la cumbre se tiene la mejor de las vistas de la excursión, desde las montañas de Irati hasta la Val de Echo. Belagoa, toda una belleza en miniatura. Recuperada la senda, el itinerario pierde altura por fuerte pendiente, donde la senda queda deshilachada por el ganado, se alcanza el collado de Lapatia (1534 m.). Terminal de una pista proveniente de Mintxate una balsa artificial para el ganado. La senda continúa cercanos al lindero del hayedo, por terreno casi llano y con la vista puesta en la pirámide rocosa de la Keleta hasta ponernos bajo ella, en un resalte donde hay una banda de protección para los esquiadores de travesía.
En este paso característico habremos abandonado el contacto con el hayedo para seguir el culebreo de la senda por lomas herbosas antes de descender definitivamente al barranco de Binbalet, donde señales y mojones de piedras nos conducirán al otro lado de la regata entre grandes rocas desprendidas de la Kartxela. Situados en las inclinadas laderas de Binbalet, la senda inicia una continuada subida para una vez pasado una zona de pinares sueltos salir a la loma del amplio collado de Arrakogoiti, donde las señales del PR se hermanan con el GR 12. (1.416 m.). Bonita vista sobre la cubeta superior de la garganta de Kakueta. Desde aquí, lo que resta del itinerario se convierte en un placentero paseo, por terreno suave y herboso. Tras abandonar las señales del GR que mantienen la altura, en búsqueda del refugio Ángel Oloron, estaremos ante la borda de Yeguaceros, junto la carretera de Izaba (1.380 m.).

martes, 9 de marzo de 2010

Un atractivo en la Cañada de los Roncaleses

Durante muchos años, la Cañada de los Roncaleses ha sido utilizada por los pastores para conducir sus rebaños trashumantes desde el Pirineo hasta las Bardenas. Pero los tiempos cambian. Cada vez hay menos pastores, menos rebaños y menos personas dispuestas a tomar el relevo en un oficio tan exigenet. Quizás por ello, a esta histórica cañada se le ha encontrado ahora un uso vinculado al ocio y al deporte.
Los ayuntamientos de Izaba, Zangotza, Kaseda, Zarrakaztelu y Cabanillas, junto a la Comunidad de Bardenas Reales, han impulsado el primer circuito de gran recorrido en Nafarroa para bicicletas de montaña.
Una gran parte de los 189 kilómetros de cañada se ha habilitado y señalizado con 10 paneles informativos, 370 postes y 760 plaquetas. El trazado se ha dividido en dos tramos: uno de 80,9 kilómetros, entre Izaba y Zangotza; y otro entre Zangotza y Cabanillas.
La ruta está pensada para cicloturistas de nivel medio-alto, aunque hay tramos en los que se plantean alternativas más accesibles por carretera o pista. También hay algún pequeño tramo donde no queda otra opción que ir en bici en la mano o echarla al hombro.

martes, 16 de septiembre de 2008

Travesía desde Izaba al valle de Ansó

La GR-11 desde Izaba a Ansó es una oportunidad única para descubrir la gran ruta transpirenaica que une el Cantábrico con el Mediterráneo por su vertiente sur.
Se parte junto al hotel Izaba para tomar las señalizaciones rojiblancas de la GR. El río Belabarze se compromete con el camino. Se cruza el río por un puente para seguir la pista con componente noreste. La pista forestal de Berroeta se ofrece como firme de la caminata. El recorrido se endurece.
Las señales rojiblancas de la GR-11 guían hasta la cima del Ezkaurre, aunque entramos las balizas se pierden. La ladera sur del Ezkaurre alterna rasos y pinar. Más arriba, el hayedo. Tras cruzar dos collados se alcanza el ibón del Ezkaurre; se está a unos 1.720 metros, en el primer lago natural del Pirineo por el occidente.El Ezkaurre se muestra altivo, debiendo trepar con cuidado por la ladera sur si se desea alcanzar su cumbre (2.050), de excepcionales vistas. El descenso, destrepando, es sumamente peligroso para los no habituados al monte alpino. De vuelta en el ibón, hay que caerse en dirección este por unos mullidos prados de montaña para asomarse al valle ansotano desde la loma del Chilón. El descenso evidente corre tras el barranco del Ezkaurre hasta la borda de Panchanet, desde donde parte una pista que desemboca en la borda de Arau (actual refugio), en la carretera entre Ansó y Zuriza.

lunes, 4 de febrero de 2008

La vuelta a los bosques de Irati y Arbaila


Emblemáticos robles y hayas conviven en las selvas de Irati y Arbaila con una enorme variedad de especies arbóreas -abedules, álamos, alisos...- que añaden variedad y riqueza a la paleta biocromática del bosque. Entre las muchas opciones que se abren, la vuelta a los dos bosques es una de ellas. Se trata de un recorrido de 160 kilómetros que obviamente habrá que hacer en coche -salvo que se divida la travesía en varias etapas-.
Partiendo de Otsagabia dirección Izaba y una vez pasado Itzaltzu, se llega puerto de Uthurzeheta, más conocido por el puerto de Larrau o Larraine. Se sube por las faldas del Ori, para bajar hacia Zuberoa. Se desciende hasta Atharratze, dejando a un lado la carretera que asciende a Bagargi y los chalés de Irati.
Desde Atharratze se toma la estrecha y recóndita ruta hacia Ahüzki que sube por Altzai. Este viaje se adentra en plena selva de Arbaila para descender hasta Donibane Garazi, la capital bajonavarra, que se dice fue arrasada por Ricardo Corazón de León en 1177.
Ahora se toma dirección Luzaide (Valcarlos), carretera paralela al Camino de Santiago. Se asciende al puerto de Ibañeta, con su homenaje a la batalla contra el ejército de Carlomagno. Abajo espera la Colegiata de Orreaga, visita obligada. Más adelante, tras pasar Auritz, se toma el cruce hacia el valle de Aezkoa. Aribe indica la puerta de Irati por Orbaizeta y su histórica fábrica de armas. Si se continúa la vía por Aezkoa, se pasa por Abaurregaina, el pueblo más alto de toda Euskal Herria. Ya sólo resta bajar el puerto y llegar al punto de partida, Otsagabia.