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martes, 15 de febrero de 2011

Harpea, santuario natural en Irati

Es la majada de Harpea, un pequeño paraíso entre las praderías de altura que se someten al viento sobre los barrancos del río Errobi. Harpea es la gruta y también la majada, es un singularísimo plegamiento natural y es el refugio para el ganado oculto a los pies de la montaña de Errozate,un templo para los hombres del paleolítico allí donde las primeras aguas del Errobi conforman un mínimo cauce transparente.
La pequeña ruta de pastores que desde Beherobia se encarama hasta el collado de Organbide parece obligada a escalar la montaña a juzgar por sus repechos. Cuando esta ha alcanzado Esterenzubi viene acompañada por el río, que pronto termina por quedar en el fondo de un barranco que se hace especialmente estrecho cuando se ha llegado aBeherobia. Esta aldea ha tenido que apartar su iglesia sobre los tejados a falta de más espacio, y cauce arriba apenas unas praderas pueden aprovechan las riberas de un Errobi de aguas todavía escasas.Trepando así entre zig zags y hayedos se alcanza el rellano de Organbide. Habremos dejado marchar por la derecha la ruta que prolonga el itinerario hacia el pie de Urkulu y sabremos que estamos en Organbide cuando veamos la singular cabaña metálica situada en el collado. Al otro lado de la ruta aún permanecen algunas de las losas de un viejo dolmen. Al frente se arrumba a Orbaizeta, a la izquierda hacia la majada de Harpea.
Desde el collado, la pista lleva pasando primero sobreunaborda y alcanzaunamoderna majada pastoril junto al extremo del asfalto. Un sendero lo prolonga y por él se alcanza en poco tiempo Harpea. La borda pastoril está solitaria en otoño e invierno pero se llena de vida cada primavera desde que el pastor trae su rebaño a las montañas.
La txabola es rústica pero bien cuidada; frente a ella,uncurioso plegamiento del relieve rocoso ha quedado vaciado y forma una cavidad natural que ofrece un refugio ideal al ganado y también a los vencejos que anidan en su cornisa. El arroyo corre en medio entre la txabola y la caverna, junto a un curioso redil amurallado y enlosado en el que el pastor de Harpea ordeña cada mañana sus ovejas.
Aguas arriba, el bosque de Orion deja en la ladera susúltimas hayas frente a las laderas empinadas que llevan hasta el collado de Errozate. Aquel es también un buen punto panorámico que puede alcanzarse en una corta pero empinada subida desde Harpea. Desde la txabola un sendero desciende para cruzar el arroyo y continúa por el flanco derecho de la ladera al encuentro del barranco que llega directo desde el collado. El sendero se encuentra allí con elGRbalizado que viene desde Esterenzubi y trepa en pequeños zig-zags, a menudo muy resbaladizos, almismovértice del curso de las primeras aguas que dan nacimiento al Errobi.
Cuando se alcanza el collado de Errozate se podrá identificar el mojón de una frontera sinmucho sentido porque al norte y al sur todo es naturaleza llena de horizontes.

viernes, 11 de febrero de 2011

Caminos en el bosque de Irati

Viajamos al pie del Pirineo, en la localidad de Orbaitzeta, sin llegar a su vieja fábrica de municiones para buscar, a un kilómetro aproximadamente desde la localidad, el desvío que por la derecha lleva al barrio y albergue de Mendilatz, continuando más allá en busca del embalse de Irabia. Seguimos el cauce remansado del río Irati y pronto podremos optar por seguir la ruta hasta las inmediaciones de la presa del embalse o proseguir al costado del río, para tomar el sendero balizado que, siguiéndolo, recorre todo el barranco fluvial para acercarse a la presa.
Si se opta por seguir la ruta, se alcanzará pronto el área recreativa que abre paso al mundo de los bosques. Allí, el asfalto viaja en un abrigo forestal de alto valor paisajístico, alcanza entre praderas y bosques el collado de Orion y desciende a continuación hasta alcanzar sobre la presa los estacionamientos obligatorios, donde echar pie a tierra se hace obligado. La pista prosigue en adelante circundando el embalse de Irabia, sin desniveles y acompañada siempre por el mejor de los bosques imaginables.
La historia nos recuerda que Irabia se construyó a principios del siglo XX, en el año 1922, para regular el cauce del río y favorecer así el descenso de las almadías liberando el agua almacenada para facilitar su navegación. Solo una veintena de años más tarde el embalse fue ampliado para alimentar las centrales que suministraron electricidad al ferrocarril que unió Iruña con Sangüesa-Zangoza y Aoiz-Agoitz.
El pantano se alimenta de las aguas que suministran las regatas Urtxuria, Urbeltz y Eguergoa, que dan luego nombre al Irati, río importante apresado luego en el embalse de Itoiz para servir a los regadíos y destinar el agua que queda libre en el cauce natural a alimentar el cauce del Aragón, y aquel el del Ebro.
La ruta que rodea el embalse tiene una alternativa, que supone cruzar la presa para tomar un sendero que recorre la orilla opuesta y, cruzando el paso de Antxorena, unir su cola a través del puente que lleva a la Casa Forestal de Irati a lo largo de cuatro kilómetros, aproximadamente.
En uno u otro lugar, a uno y otro lado, estaremos caminando en elmayor bosque natural de Europa, donde en más de seis mil hectáreas de hayedo-abetal se esconden algunos de los rincones más sobresalientes de la naturaleza de Euskal Herria.

martes, 2 de noviembre de 2010

Senderos transfronterizos en Irati

El Valle de Zaraitzu y el Pays de Soule (Zuberoa) siempre han mantenido estrechas relaciones, pero los viejos senderos que atravesaban la frontera han ido desapareciendo con el paso del tiempo. El bosque de Irati, compartido por los habitantes de ambos lados de la muga, era lugar habitual de paso para arrieros, pastores y leñadores. Con la desaparición de antiguos oficios, también desaparecieron muchos caminos.
Ambos territorios se han propuesto ahora recuperar los senderos transfronterizos entre las Casas de Irati y los Chalets de Irati, tanto para montañeros como para aficionados a la BTT.
La recientemente iniciada reforma de las Casas de Irati para adecuarlas como cetnro de acogida a visitantes permitirá desarrollar un producto turístico conjunto, tal como se hace en otros lugares del Pirineo.
Montañeros y senderistas podrán dormir puntualmente en sitios habilitados para ello, lo que facilitará las marchas a través de la mayor masa boscosa de Euskal Herria.
Para obtener información general, propuestas de recorridos y visitas, o incluso realizar reservas, está disponible la página web http://www.bosque-irati.com/. Se puede consultar en euskera, castellano y francés. También se han habilitado 14 miradores interpretativos con mesas panorámicas en lugares estratégicos del bosque, en este caso, por iniciativa de las juntas generales de los valles de Zaraitzu y Aezkoa.

lunes, 26 de octubre de 2009

Nuevo número de Euskal Herria

El tema central del último número de la revista Euskal Herria (octubre-noviembre) lo constituyen las nuevas propuestas para descubrir la Selva de Irati.
También incluye ascensiones a las atalayas del mar, al valle de Berastegi y alta Ruta del Pirineo Vasco, entre otros reportajes.
En definitiva, una nueva oportunidad para disfrutar de una lectura agradable.

lunes, 8 de junio de 2009

Ortzantzurieta, balcón y mirador del Pirineo

Pocos escenarios del Pirineo vasco ofrecen miradores con tanta elegancia panorámica como el de Ortzantzurieta. Y es que este escenario es, además, un lugar de paso histórico, ya que pos sus pies transitaron pastores y peregrinos desde tiempos inmemorables, convirtiéndolo en un lugar de alto valor simbólico.
Esta cumbre se coloca en la línea divisoria del norte de Nafarroa, asomada a los puertos de Lepoeder y de Ibañeta, paso que han seguido durante siglos los peregrinos para alcanzar la Colegiata de Roncesvalles-Orreaga.
El viajero que desde llegar a Ortzantzurieta transitará por Auritz-Burguete atravesando su larga calle de casas típicas. Mirará a un horizonte que se levanta progresivamente poblado de bosques y topará pronto, a la vera del camino, con una discreta cruz de piedra, jalón imprescindible ante el que miles de peregrinos han inclinado su dorso después de haber reposado su fatiga en la amble estancia de Orreaga. Alcanzará enseguida el magnífico templo, cargado de fuerza espiritual. Al lado están la ermita con la campana que sonaba cada atardecer para guiar a los caminantes, la hospedería, elantiguo moino, etc.
Orreaga está al pie del puerto, pero un poco más arriba el puerto de Ibañeta es lugar de múltiples acontecimientos históricos. Desde el mismo puerto sale un camino a las montañas. Una estrecha y antigua carretera, o el sendero del peregrino, ambos transitan a la par, bosque arriba.
Primero alcanzan el colado mítico de Lepoeder y allí el camino marcha cuesta abajo mientras deja a la ruta trepando en zig zags hasta la altura dominante de Ortzantzurieta. Arriba espera una vista inigualable sobre el extremo de Irati.

lunes, 6 de abril de 2009

La torre de Urkulu, homenaje a la conquista del territorio

El paseo comienza por la parte más septentrional del valle de Aezkoa. El recorrido propuesto tiene su comienzo en Orbaizeta, un pequeño pueblo de 239 habitantes. Para llegar a él hay que salir de Orreaga-Roncesvalles con dirección a Auritz-Burguete y, una vez pasado éste, girar hacia Garralda para después volver a subir desde Aribe.
Orbaizeta es famoso por la Real Fábrica de Armas, fundada en 1784 en medio de la Selva del Irati y en funcionamiento hasta finales del siglo XIX. Es precisamente en este lugar, situado al norte del pueblo, donde comienza el recorrido que tiene como finalidad la visita de una de las más ricas estaciones de dólmenes de la Edad del Hierro.
A través de una pista que discurre paralela a la regata Txangoa y que puede todavía recorrerse en coche, se llega al refugio de Azpegi, donde comienza el paseo señalizado ("Ruta de la Prehistoria por el Pirineo Navarro"). Poco después se divisan las majadas de Azpegi, donde comienzan a aparecer los primeros dólmenes. Después se continúa hacia el Collado de Soroluze, donde se ubica el dolmen de igual nombre y algunos crónlech -varios menhires colocados en forma de circunferencia-. Desde allí, y volviendo unos metros atrás, se enfila la cuesta que antecede a la torre de Urkulu, levantada por los romanos como un monumento conmemorativo a la conquista de este territorio. Merece la pena detenerse arriba para observar el paisaje pirenaico.
De regreso a Azpegi, continuamos el recorrido balizado para visitar el collado adyacente en el que, nuevamente, se pueden contemplar siete crónlech, alguno de ellos de gran tamaño.

martes, 28 de octubre de 2008

Desolado medieval de Puyo

Puyo es desde el siglo XV un despoblado, y así permanece, izado sobre una colina y dominando el río Irati a su paso hacia la foz de Irunberri. Apenas se pueden contemplar sus ruinas perdidas entre las malezas.
Un muro de piedra circunda el pueblo, pareciendo una defensa altomedieval. Resulta interesante imaginar a través de sus piedras cómo era este pueblo con vida.
El viejo camino del valle hasta la aldea ha desaparecido, pero queda un agreste paseo para alcanzarlo. Desde San Vicente se toma dirección a la carretera local que se dirige a Rípodas. Guiados por el sendero local NA-140 hay que toparse con la vieja central eléctrica.
Desde aqui la pista remonta la árida pendiente. después un sendero prosigue por la derecha y ya se ve Puyo y su encantador desolado en lo alto.
Se cruza el despoblado para descender por la ladera opuesta hasta el puente de San Calaveris o Calaveras, espléndido puente gótico que cruza el cauce medio seco del Izaga. Se cruza el puente para proseguir por el otro lado al punto de partida.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Mirador de Goñiburu

El mirador de Goñiburu es una herbosa y pelada montaña, y uno de los miradores más hermosos del bosque de Irati. Se parte desde el puerto de Tapla, entre Otsagabia y las Casas de Irati, y una excelente atalaya sobre el valle de Zaraitzu.
Desde Tapla hay que dirigirse al cierre o manga de madera donde se recoge y maneja el ganado. Se prosigue por la pista que se traza al oeste del puerto de montaña.
Un cartel indica en el puerto el mapa y la dirección a seguir. La pista señalizada con las balizas verde y blancas del sendero local SL-NA 67 discurre girando hacia la derecha.
Se asciende sin grandes desniveles a la cima del Goñiburu, donde las vistas se extiende a todo el Pirineo central vasco y la selva de Irati

sábado, 20 de septiembre de 2008

Mirador de Erondoa

Se trata de un sencillo paseo en el entorno de Garralda con panorámicas que se descubren desde la peña de Txerbola y el paraje de Erondoa. Se parte hacia el noroeste desde las escuelas de Garralda. la pista señalizada asciende por la Vega Menor, y antes de la regata de Laurenso se toma a la izquierda la senda que corre paralela al arroyo, separada por la hilera de avellanos.
Se cruza la regata para ascender hasta un calero. Se atraviesan las praderas y, por un bosque de hayas se alcanza, por una senda a la derecha, el primer mirador de Garralda.
Se vuelve a la ruta para ascender a la cima del Txerbola, de inmensas panorámicas sobre Aribe y el Irati. Se baja de nuevo al camino hasta alcanzar el mirador de Erondoa, con hermosas vistas.
Desde el propio mirador se puede acceder a la cima de Erondoa, modesta pero abrupta atalaya al valle de Aezkoa, por una senda empinada y algo complicada.
Alcanzada la localidad de Aria, se pueden visitar su peculiares hórreos, de tejados de tablilla, testigos de la ruda vida pirenaica, de pastoreo y escasa agricultura.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Camino viejo de Koixta

Esta vieja senda de leñadores conduce a Koixta, embalse y antigua serrería en la regata del Urtxuria. Desde el parking de las Casas de Irati, se retrocede por la carretera hasta encontrar la señal del comienzo de este recorrido local.
Se cruza la carretera y, siguiendo las señalizaciones verdi-blancas del sendero local, se entra en el bosque para continuar por un camino paralelo a la regata del Urtxuria. Se desciende al río y vuelta a ascender por la senda de fuerte desnivel. Vuelta a bajar, esta vez a la regata del Zubiberria, vuelta a subir.
El abrupto sendero desbroza un bosque de descomunales hayas. El recorrido se relaja en el raso de Potrota. Se sale a la pista forestal para llegar al valle de Koixta con su embalse, lugar para el relajo y la merienda. Para regresar, se puede volver por la pista arribada o alternativamente por el camino viejo a las Casas de Iratí, señalizado con el sendero local SL-NA-60-A.

lunes, 19 de mayo de 2008

Urbeltza y la cascada del Cubo

En el mismísimo corazón de Irati, la masa forestal más destacada del viejo continente, junto a la Selva Negra, se sitúa este fácil y sencillo paseo, que conduce hasta la cascada del Cubo o Itsuosin, por una pista paralela y a contracorriente del río Urbeltza.
La carretera de Otsagabia asciende al puerto de Tapla y desciende hacia el aparcamiento y caseta de información de las Casas de Irati y Virgen de las Nieves, punto de partida y donde los ríos Urtxuria y Urbeltza dan nacimiento al Irati, formando el corazón del bosque.
Para acceder al camino, se debe cruzar el puente sobre el río Urbeltza. Se remonta el río por su parte izquierda (orilla derecha) por una cómoda pista que a la sombra del hayedo corre paralela al río. Un refugio abierto crea el ambiente que sólo tienen los grandes espacios naturales.
Se camina en un perfecto binomio de bosque y agua. Se continúa sin apenas desniveles hasta llegar a la curva donde la pista comienza a ascender con fuerza. Se toma el sendero de la derecha (señalizado) que se dirige por las rocas hasta la pequeña cascada y sus bellas pozas del Urbeltza, lugar idóneo para tomar un baño en los días calurosos. El camino de vuelta se realiza por el mismo sitio.

jueves, 17 de abril de 2008

Por la vía del tren de Irati en la Foz de Irunberri

Después de pasar el primer túnel que utilizaba el tren Irati, ya desaparecido hace más de cinco décadas, las paredes de la Foz de Irunberri (Lumbier) asombrarán a todos aquellos que decidan dar un breve pero intenso paseo por este enclave moldeado por el río Irati, donde se posan las rapaces en sus nidos.
El acceso se realiza a través en la entrada de Irunberri vinido de Iruña, después de cruzar el puente sobre el río Irati, junto al hotel Iru Bide, donde se accede por una carretera señalada que toma el trazado de la foz hasta un aparcamiento.
La ruta se inicia con los 167 metros de oscuridad del primer túnel, que coloca al excursionista en las fauces de una de las gargantas más hermosas del territorio. La foz que fue virgen hasta la apertura de la línea férreea, sólo era cruzada por las almadías, plataformas de troncos unidos por ramas de avellano que, anudadas, descendían por el río Irati guiadas por los almadieron manteniendo el difícil equilibrio de viajar de pie sobre los troncos en los rápidos del río.
El camino, sin desniveles ni pérdidas posibles y muy apto para hacerlo en compañía de los pequeños montañeros de la casa, se funde en la garganta del río Irati que corta la roca durante un kilómetro y tresciento metros de belleza y con verticales que superan los 100 metros.
Las paredes de esta reserva natural son un espacio de ensueño para los pájaros donde se pueden observar a las aves en sus nidos, destacando la presencia del buitre leonado.
Se cruza la presa, para más adelante adentrarse en el segundo túnel, que con su trazado en curva impide distinguir la salida. Este segundo túnel saca del desfiladero al excursionista.
A la derecha, las ruinas del Puente del Diablo, construido con un solo arco de 15 metros de altura destruido por los franceses en la guerra de la Independencia (1812). El puente cruzaba el Irati hasta la villa romana de Ledea (Liedena), por lo que hace suponer que bajo este puente medieval pudo existir uno romano.
Si se sigue la pista el excursionista se acerca a Ledea o puede realizar un bucle balizado con pinturas verdi-blancas, que por encima de la foz vuelve al aparcamiento.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Harrizabala, en el centro de Abodi


En el centro de la sierra de Abodi hay un collado por el cual pasaron durante siglos los rebaños trashumantes que buscaban camino a nuevos pastos enlazando las montañas de Zuberoa y las tierras llanas de Nafarroa. En medio de dicho collado se encuentra el menhir de Harrizabala o Piedra de Sansón, personaje bíblico, que la mitología vasca lo coteja con los jentillak o gentiles gigantes que poseían una fuerza descomunal y que la desplegaban tirando piedras. Este monumento megalítico sirvió cuando estaba erguido de orientación y guía en estas montañas.
No es extraño que en todo el cordal de Abodi abunden los monumentos megalíticos. Una sucesión de hasta diez dólmenes jalonan esta sierra que se impone a los bosques de Irati: Gibelea, Idorrokia, Harriluze, Arburuas, Bortubizkarra, Gaztanbidea…Para llegar a Harrizabala hay que caminar atravesando paisajes diversos y eso, en muchas ocasiones, es gratificante. Partir de Otsagabia para remontar al escenario del santuario de la virgen de Muskilda y ascender en busca de los rebordes de Abodi entre bosques y praderas supone un encuentro con la naturaleza.
Hasta Muskilda trepa desde las callejuelas empedradas de Otsagabia un caminito entre bosques, el mismo sendero que sigue el "bobo" cada ocho de septiembre para honrar a su patrona, una vieja liturgia llena de simbolismo. Y luego desde Muskilda un camino pastoril concluye en la sierra, desde donde se tendrá en derredor un magnífico panorama, desde el Ori hasta las crestas de Anie e Hiru Erregeen Mahaia. Los pastores de Abodi le llaman "Paso de las Alforjas" porque esa forma asemeja dos grandes dolinas que profundizan en el collado. Otra posibilidad es llegar desde Otsagabia hasta el puerto de Tapla en donde a la derecha un cartel indica el camino. Las marcas verdiblancas, sendero local SL-NA-68, caminan hacia la pista ascendente que en zig-zag cicatriza el monte; un delicioso paseo que recorre el cordal de la sierra; una bella y sencilla excursión por lomas herbosas, para poder hacer acompañando a los peques de la familia.

lunes, 4 de febrero de 2008

La vuelta a los bosques de Irati y Arbaila


Emblemáticos robles y hayas conviven en las selvas de Irati y Arbaila con una enorme variedad de especies arbóreas -abedules, álamos, alisos...- que añaden variedad y riqueza a la paleta biocromática del bosque. Entre las muchas opciones que se abren, la vuelta a los dos bosques es una de ellas. Se trata de un recorrido de 160 kilómetros que obviamente habrá que hacer en coche -salvo que se divida la travesía en varias etapas-.
Partiendo de Otsagabia dirección Izaba y una vez pasado Itzaltzu, se llega puerto de Uthurzeheta, más conocido por el puerto de Larrau o Larraine. Se sube por las faldas del Ori, para bajar hacia Zuberoa. Se desciende hasta Atharratze, dejando a un lado la carretera que asciende a Bagargi y los chalés de Irati.
Desde Atharratze se toma la estrecha y recóndita ruta hacia Ahüzki que sube por Altzai. Este viaje se adentra en plena selva de Arbaila para descender hasta Donibane Garazi, la capital bajonavarra, que se dice fue arrasada por Ricardo Corazón de León en 1177.
Ahora se toma dirección Luzaide (Valcarlos), carretera paralela al Camino de Santiago. Se asciende al puerto de Ibañeta, con su homenaje a la batalla contra el ejército de Carlomagno. Abajo espera la Colegiata de Orreaga, visita obligada. Más adelante, tras pasar Auritz, se toma el cruce hacia el valle de Aezkoa. Aribe indica la puerta de Irati por Orbaizeta y su histórica fábrica de armas. Si se continúa la vía por Aezkoa, se pasa por Abaurregaina, el pueblo más alto de toda Euskal Herria. Ya sólo resta bajar el puerto y llegar al punto de partida, Otsagabia.