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viernes, 26 de marzo de 2010

El cresterio de Udalatx

El cresterío de Udalatx separa Vizcaya de Guipúzcoa con una línea de cumbres quebrada, que se alarga desde la vega de Elorrio hasta Arrasate/Mondragón. Comienza en Gongeta y continúa por Atxaurrutxugane y Erdikoatxa hasta Udalatx (1.117), cima principal del alineamiento. Es accesible desde Elorrio, Kanpazar e Iguria (Elorrio), la opción más corta, pero también más exigente.
A Iguria se llega desde Elorrio en coche o a pie -son 2 kilómetros- por la carretera que lleva a Kanpazar (BI-632). En el cruce de Arzubialde, antes de comenzar el puerto, cruzamos la calzada y llegamos a los caseríos Ibarluzeola y Olalde, a la orilla del arroyo. El izquierdo conserva la fachada solariega. Por la izquierda, una carretera lleva a la ermita de Santa Lucía. De frente sale una pista bacheada. La seguimos. Pasa junto a un cargadero de mineral engullido por la vegetación, y llega a un cruce.
La pista del centro lleva al collado de Betsaide por el barranco de Abola. Más sencillo es seguir el ramal de la izquierda. Conduce al rellano de las minas y se une con la pista (la única) que sube por el bosque. Atacamos un tramo muy pendiente entre pinos que enlaza con el camino de grava (GR) que viene de Kanpazar. Cómodo de seguir, rodea la falda del Udalatx. Cambia de vertiente, atraviesa un encinar, pasa la zona de Solotxueta, donde los pinos ocultan las antiguas labores mineras, y alcanza el collado de Betsaide.
Udalatx es nuestro objetivo. La pista es muy empinada y remonta el pinar. Pronto aparecen las encinas. Nuevo cruce. Continuamos la ruta. Es más cómodo. Otro esfuerzo y llegamos a un collado entre hayas, donde la pista pierde altura. A la izquierda, se abre una hoya cubierta de pinos.
Abandonamos la pista (derecha) para ganar altura (cairns). Atrás queda Pozotxueta (786). Atravesamos un hayedo disperso (sendero a Udalatx), para negociar el último tramo hasta el collado. A la derecha está el paredón de Erdikoatxa. Continuamos (izquierda) por la cresta, sin camino (precaución), pero con buena roca. La cima es amplia y herbosa, con excelentes vistas. Cae cortada a pico sobre Kanpazar. Vemos un buzón del Intxorta y una placa del Erdella en memoria de unos montañeros fallecidos en Picos de Europa.
Descendemos por la cresta (sendero difuso) hasta la hoya de las minas. Una vez allí, remontamos la pista (izquierda) hasta el primer collado, para retornar a Iguria entre pinos, por la ruta de subida.

viernes, 23 de enero de 2009

Vuelta a Udalatx

Pocos caminos tiene Udalatx hacia sus alturas que no sean agrestes. Pocos senderos que no convivan con al dureza de la roca y no asomen a balcones de vértigo. Esa es la dominante de las rutas que trepan hacia el cresterío de Udalatx desde cualquiera de sus vertientes. La mejor alternativa es la combinación de itineraríos; subir por uno y bajar por otro, apoyados todos por la magnífica opción de contornear el macizo con rapidez por cualquiera de los caminos que recorren sus dos vertientes principales.
Rodear todo el macizo es una opción excepcional gracias a los senderos balizados que recorren sus flancos, combinándolos con la inevitable aproximación a la cumbre, ya que no hay un camino evidente que una el puerto de Kanpazar con el barrio de Udala.
Se recomienda iniciar el camino desde Kanpazar hacia Betsaide. Desde el puerto se toma la pista que arranca hacia la derecha (NO) en el acceso a las canteras. El balizaje de la GR 121 Vuelta a Gipuzkoa es referencia en este acceso. La pista sube un fuerte repecho y luego dulcifica su pendiente para mantenerse casi llana. No se toma ninguna de las bifurcaciones que salen al paso y se avanza entre pinares, salvo al cruzar un hayedo, más allá del canal de Uztepe Sakona.
El camino es cómodo y desciende ligeramente hasta las inmediaciones de la ermita de Santa Luzia, encaramada en el alto de Artadi. Luego la pista está cubierta de grijo incómodo pero permite alcanzar con rapidez el enclave de Betsaide avanzando netamente al suroeste.
Desde allí se tomará el sendero balizado que lleva a Udala. Primero se contorneará la colina de Labasur y luego, manteniéndose en una componente sureste, se seguirá una buena pista que apenas sufre desniveles. Recorriendo toda la vertiente sur, al pie de las manchas de coscojas y encinares que tapizan Udalatx, se llega primero a los caseríos de Onzaeta y enseguida a Udala.

jueves, 22 de enero de 2009

La mitología del Udalatx

Desde la vega de Oñati o bien desde cualquiera de las cimas de la cadena de montes de Durangaldea, aparece como la imagen tópica de un volcán. La pirámide de Udalatx (1.117) resulta inconfundible en la confluencia de los territorios de Bizkaia y Gipuzkoa sobre los que recorta su silueta; aislada, aunque no solitaria, esbelta y prominente.
Cuentan desde tiempo atrás que la diosa Mari tiene varias residencias en las montañas de Durangaldea. Su morada principal es la cueva de la Dama del monte Anboto, desde donde contempla el amanecer; pero otras es Koba Haundi de Udalatx, a donde se traslada a veces para ver la puesta de sol. Dicen que hace este viaje cruzando el firmamento en una bola de fuego.
También cuentan que el nombre de la villa guipuzcoana que descansa bajo el Udalatx, Mont-dragon, se debe a que en el cerro de Santa Bárbara, ubicado en el centro de la localidad actual, moraba Heresunge, el gran monstruo de la mitología vasca, que atemorizaba a sus habitantes. Los ferrones del valle consiguieron vencerle y en su memoria quedó con aquel apelativo. Pero los historiadores opinan contra esta leyenda que el nombre más bien fue un capricho del rey Sancho el Sabio, quien rebautizó voluntariamente la aldea de nombre Arrasate con el de Mondragón.

lunes, 28 de julio de 2008

Entre caseríos por las cercanías de Aretxabaleta

El recorrido parte en Aretxabaleta de la carretera Gi-3920, en dirección a Aramaio; en el primer cruce hay que desviarse por la Gi-3132 en dirección a la anteiglesia de Izurieta.
Ascendiendo por esta carretera se llega al caserío Izurieta Aurrekoa, hacia la derecha se encuentran otros caseríos de la anteiglesia de Izurieta; Izurieta Azpikoa, Olaberna y la parroquia de San Pedro. Sin embargo, se continúa ascendiendo por un camino asfaltado y tras pasar junto al caserío Ametzaga Garai se sigue por una pista de tierra entre pinares hasta llegar al caserío naparrena de la anteiglesia de Galartza. Hacia la derecha se divisa una panorámica espléndida del monte Udalatx, del barrio de Udala y de Arrasate.
En este punto se sigue por la Gi-3133, pasando junto a los caseríos Alkurrena y Etxezuri, hasta llegar al caserío Tauleruena Txiki. Aquí hay que desviarse en el cruce hacia la derecha y tras pasar junto a varios caseríos, para continuar hasta llegar a la elegante silueta de la anteiglesia de Gellao, volviendo a la Gi-3920. Si no se desvía uno en ese cruce llegará a la parroquia y casa-torre de Galartza.
Se continúa por la Gi-3920 y en el primer cruce se gira hacia la izquierda. Enseguida se llega al caserío Etxabe y continuando por este camino a la anteiglesia de Apotzaga de Eskoriatza. En este tramo se divisan unas bellas vistas del barrio de Untzilla de Aramaio.
Tras pasar por detrás de la parroquia de San Miguel se asciende al conocido cementerio circular. Aquí se inicia el camino que llevará de vuelta a Aretxabaleta. En el inicio del camino de tierra se encuentra la ermita de San Bernabé y tras un ligero descenso la carretera que conduce a los caseríos del barrio de Apotzaga – Etxeberri. En las cercanías se sitúa la ermita de San Blas o Sailuente. En el descenso se pasa junto al caserío Antxustei hasta llegar al punto final del recorrido en el Polideportivo de Aretxabaleta.

domingo, 13 de julio de 2008

Tellamendi, encima de Aramaio

Enclavada en el parque natural de Urkiola, Tellamendi (835) ofrece una impresionante panorámica de los montes de Durangaldea. Llama poderosamente la atención la mole de Udalatx, erguida al norte y al oeste, la emblemática cumbre de Anboto.
Se aparca el vehículo junto a la iglesia de San Millán en el barrio de Gantzaga. Se sigue por la carretera hasta el caserío Linatza, que se deja a pocos metros a mano derecha. Se gira a la derecha, por una pista jalonada por una corpulenta encina. Mientras se gana altura, habrá ocasión de contemplar las cumbres que cierran el valle, destacando por su proximidad Orisol e Ipizte.
Sin tomar desvíos, se alcanza finalmente el cordal superior. Una vez arriba, se gira a la derecha para seguir por el lomo cimero hacia el este. Más adelante se llega al amplio collado de Ipiztekoarriaga, donde se ve una borda pastoril levantada al pie de Amillondo. Al frente, en el cordal, ya se distingue la cruz cimera.


Para ir hasta ella, se deja la borda a la izquierda y se sigue unos minutos más hasta llegar a una encrucijada de pistas. En ella se sigue avanzando por la línea del cordal. Se afronta la pendiente decididamente guiados por un estrecho sendero hasta la cumbre.

jueves, 19 de junio de 2008

Irutontorreta, a la sombra de Udalatx

Entre Arrasate y Bergara, sobre una bonita perspectiva de la cuenca alta del río Deba, la pequeña elevación de Iruntontorreta aguanta el peso de la prehistoria guipuzcoana. Bajo la sombra de Udalatx, la loma de Irutontorreta está plagada de restos megalíticos.
Se toma junto al curce de la carretera de Elgeta, la pista de hormigón que comunica con el barrio de Goimendi y que se interna en el hayedo. Una vez superado el caserío de Latsarte, se continúa por la pista superior hast llegar a la ermita de San Miguel.
Más adelante, a la altura del caserío Gorontsarri Gainekoa, saliendo del camino hacia el noroeste, el collado Gorontsarri Zelaia ofrece la posibilidad de visitar el túmulo Gorontsarri.
Regresando al vial, se bordea un caserío ante la inconfundible silueta de Udalatx. A la altura del siguiente caserío, Lope Berri, hay que desviarse a la izquierda hasta el collado Mendigain, donde sorprende una nueva panorámica hacia el norte con los valles y pequeñas elevaciones del interior guipuzcoano.
Los siguientes metros se completan sobre la línea abierta por el gaseoducto que recorre la loma hasta la misma cima. Antes, bajo una inmejorable vista del Udalatx, el túmulo Irutontorreta-3 permite conocer la estructura de una sepultura mortuoria de la edad de los metales. Junto al buzón y el clásico vértice geodésico, la mirada se vuelve hacia el sur, hacia las sierras de Aizkorri, Aloña y Elgea. Más cerca, Udaltx, el gigante, absorbe toda la atención del duranguesado.