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martes, 20 de septiembre de 2011

El Paso del Diablo

La ascensión a Alluitz por el Paso del Diablo es de esas ruta clásicas de la montaña vizcaína que no por repetida deja de tener interés. Y tristemente actualidad. Casi todos los años los periódicos ofrecen la noticia de algún montañero fallecido en este tramo -el último en junio pasado- que no hace más que agrandar su leyenda. Sin embargo, no se trata de un paso especialmente técnico aunque sí aéreo y que impresiona por los barrancos que se precipitan centenares de metros en sus flancos. En todo caso, nunca hay que confiarse y es mejor no intentarlo si tenemos dudas de nuestra capacidad para hacerlo.
La cresta de Alluitz comienza en el collado Larrano, donde se une a la de Anboto. Está sobre otro popular collado, Asuntza, el de la fuente Pol-pol, al que se puede llegar desde Urkiola o desde Atxarte, la opción elegida en este caso.
Unos metros más arriba del desfiladero, en un pequeño aparcamiento, nace un camino que remonta, bajo los farallones de Astxiki y Alluitz, el barranco de Mendiola hasta Asuntza. Allí seguimos (izd.) la pista que lleva a Zabalandi, bajo el Anboto, aunque en la primera curva la abandonamos para seguir un sendero que nos lleva hasta Larrano, donde comenzamos a crestear. Inmediatamente encontramos la primera cota -Larrano Puntie-, que no ofrece dificultades y si una buena vista de lo que nos espera.
Seguimos avanzando y tras una primera trepada (I), pasamos por las dos cimas menores de Gaintza y llegamos a la brecha de Urkuleta ( 957 m ), donde trepamos por la derecha hasta el tramo de la arista conocido como Arienkatiolekua, poco antes de la peña Zorrotza, separada del cresterío principal por el herboso collado Bedarkulu. De vuelta a la arista, hay que descender, a la derecha del cresterío, una empinada canaleta mixta de rota y hierba (I) donde hay que emplearse con mucho cuidado, sobre todo si está húmeda, que nos deja en la brecha de Larrano Urkulu.
Bordeamos la doble cumbre de Larrano Urkulu Puntie y llegamos al paso clave: Infernuko Zubi. Se puede pasar sobre ella, a horcajadas, pero lo más fácil es hacerlo por un pequeño balcón que hay en la vertiente oeste (Atxondo) para auparse de nuevo a la cresta por un pequeño paso de escalada (4 m. II) que nos deja al principio de una pequeña chimenea conocida como 'Musturko Kanala' que remonta la pared también por su vertiente de Atxondo. Por ella ascendemos hasta la arista y ya sin más dificutlades técnicas y prácticamente llaenando nos lleva hasta el vértice cimero del Alluitz. El descenso lo realizaremos por la ruta 'normal' que desciente por la cara norte hasta el collado Artola y de allí, a Atxarte.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Paseo por el macizo calizo de Itxina

El basajaun tuvo allí su morada, también Mari, la diosa mitológica; fue incluso hogar de los osos y siempre mundo de nieblas y luces sobrecogedoras. Itxina y sus roquedos profundos componen uno de los enclaves más peculiares de la geografía vasca por su ecosistema singular y por sus paisajes increíbles.
Son diversos los caminos que permiten llegar hasta su corazón pero, entre todos, el más singular es sin duda el que cruza la ventana natural de Atxular y atraviesa desde allí hasta las praderías de Arraba, utilizado con frecuencia por los pastores que han ocupado desde antiguo las chabolas de Itxina.
Subiendo la pista que lleva desde Areatza hasta Pagomakurre se disfruta de una panorámica creciente hacia los horizontes de Bizkaia, con el cordal de Anboto presidiendo el paisaje. Al lado contrario, el crestón calizo de Itxina concluye en las agujas de las Atxas y solo permite adivinar en su frente el hueco de Atxular.
Desde Pagomakurre hay que buscar el sendero que arranca frente a la fuente para dirigirse hacia el farallón de Itxina.
Camina llaneando entre cipreses primero, junto a varios grandes tejos después, y luego zigzaguea remontando pendientes a menudo embarradas para llegar a las praderas que recorren la base de la muralla de Itxina junto a la fuente de Atxulaur y al pie de la ventana natural. En un par de trazos remontando la pendiente el sendero penetra bajo la ventana y se adentra en el intrincado roquedo de Itxina. En adelante la atención es necesaria, ya que caminar por el interior de este caos es complicado en días de niebla y por eso no se abandonarán los senderos a menos de ser un experto.
Después de Atxular, el camino avanza un tramo corto hacia el interior y alcanza una encrucijada desde la que se desvía el itinerario que lleva a la cueva de Supelegor. Seguiremos el sendero que gira a la izquierda para avanzar en el mismo sentido del cordal a través de un paisaje retorcido, de pequeñas hayas y espacios pétreos sorprendentes.
Al pie del camino, la sima de Lezabaltz ofrece uno de los muchos puntos de interés reservado a los espeleólogos, que cuentan bajo tierra con un paisaje repleto de simas y galerías.
En una veintena de minutos se llega a las campas despejadas de Landanagusieta, donde se encuentra una de las más antiguas majadas pastoriles de este macizo kárstico, la de Lexardi.
Desde Lexardi el caminito pasa junto a otra vieja chabola de Itxina y sale después al paso de Kargaleku, una hoyada entre las alturas de Gorosteta y Atxajausita que se asoman a las praderías de Arraba desde la altura. Por la izquierda continúa el sendero que desciende directamente hasta Arraba, donde el verde de sus praderas contrasta violentamente con el agreste paisaje que acabamos de cruzar.
Itxina es un auténtico paisaje lunar, caótico, fracturado, repleto de barrancos, simas, y lugares misteriosos y el Lexardi es uno de sus más bellos caminos.

lunes, 11 de abril de 2011

Vertiginosa ascensión al Anboto

El Anboto, además de ser una de las cumbres más populares y emblemáticas de la montaña vasca, ofrece los mayores desniveles que se pueden salvar en un monte vizcaíno. Desde Arrazola, supera los mil metros de altura en apenas cuatro kilómetros de recorrido, lo que convierte esta ruta en una de las más vertiginosas de la montaña vasca. Tanto que es el escenario de la prueba Kilómetro Vertical, una modalidad que se ha popularizado en los últimos años y que consiste exactamente en eso: en salvar mil metros de desnivel en el menor tiempo posible. Este año se disputará en octubre. La ruta empleada discurre por el corredor Anboto Sakona de la cara norte, una amplia canal de fuerte pendiente aunque sin dificultad técnica alguna que desemboca en la cresta cimera. Partimos de Arrazola y subimos calle arriba hasta el caserío Iturriza. Allí seguimos el desvío a la derecha hasta el caserío Atxekoa, bajo la cara noreste. Detrás de la casona, un camino carretil que abandonamos tras cruzar una compuerta para remontar la ladera por un atajo que más arriba vuelve a la pista. En la siguiente bifurcación hay que seguir por la izquierda y luego a la derecha para coger enseguida un sendero a la izquierda, por el que no tardamos en salir a terreno abierto justo bajo el espolón de Frailia. La senda bordea la mole rocosa y alcanza la campa de Zabaleta. Es el último descanso que nos ofrece la ruta. A partir de aquí nos adentramos de lleno en el corredor Anboto Sakona. El sendero, a veces difuso, asciende sin descanso. Pronto deja atrás la evidente canal por la que se accede a la arista de Frailia y sigue subiendo hasta adentrarse en terreno rocoso por el que se aúpa al citado cresterío. Y por ella hasta la cumbre. Para el descenso completaremos la travesía de la montaña bajando por la no menos vertiginosa cara sur. Desde la cima, descendemos hacia la izquierda mirando al collado Zabalandi y buscando el sendero balizado (marcas rojas y blancas) que nos bajará por la aparentemente infranqueable pared sur. Ya por terreno herboso, no es necesario llegar a Zabalandi. Bordeamos un espolón rocoso y bajo el mismo giramos a la izquierda para coger un sendero que, tras pasar por una zona de hayas abatidas, desciende bajo la cara este del Anboto. La ruta nos permite ver el curioso Ojo de Eskillar y, tras cruzar un pequeño collado, pasa a la vertiente noreste, por la que desciende al caserío Atxekoa y de allí a Arrazola.

lunes, 14 de marzo de 2011

Ipizte y Andasto, desde Arrazola

La altiva silueta del Anboto domina por todos sus flancos los montes del Duranguesado. A su alrededor las cumbres que lo escoltan se han acostumbrado a vivir a su sombra. Hoy vamos a hacer una visita a dos de ellas, Andasto e Iruatxeta, nombre oficial del aún más conocido como Ipizte. Ambas ofrecen dos de las panorámicas más imponentes que se puede tener la colosal morada de Mari y, como curiosidad, las dos se encuentra en territorio alavés.
Vamos a utilizar para ascender hasta las alturas del macizo la vieja calzada que desde Arrazola remontaba el barranco de Errekaundi y cruzaba hasta Aramaiona. Utilizada en tiempos ancestrales por arrieros, pastores y carboneros -algunos bellos tramos aún son visibles en el hayedo de Andasto- su uso ha quedado relegado hoy en día a los montañeros y senderistas.
Desde el aparcamiento de Arrazola, enfilamos hacia el Anboto subiendo por la calle que deja atrás el barrio, pasa junto al caserío Iturriza (obviamos el desvío a la derecha) y llega a otro caserío. Allí acaba el asfalto. A la derecha, remontamos entre campas hasta la entrada de un pinar, junto a un depósito de aguas, girando de nuevo a la derecha tras un paso canadiense. Continuamos subiendo cómodamente y en una trifurcación junto a una borda seguimos la pista del centro, aunque al poco, en una curva, la dejamos para coger (dcha.) un camino que deja atrás el bosque y, ya por la calzada, se adentra en el barranco Errekaundi.
Junto al río, que cruzaremos varias veces, ganamos altura en un agradable paseo. Tras el cuarto vadeo (dcha.), nos alejamos del arroyo para remontar por el hayedo y en amplios zigzgas la vertiente oeste del Andasto, a cuyo cordal no tardamos en llegar. A nuestra izquierda se alza la peña cimera, que requiere una pequeña trepada para auparse al buzón y disfrutar de las vistas del Anboto.
Volvemos a la pista, que más arriba confluye con la que viene de Zabalaundi y se dirige (izd.) al collado de Ipiztekoarriaga. Pero antes, junto a un cartel que indica la cueva de Santa Cruz, giramos (dcha.) para remontar la loma herbosa de l Iruatxeta antes de adentrarnos en su áspero karst y remontar hasta la cima. De vuelta a la pista de Zabalandi, bajamos hasta Ipiztekoarriaga y su inconfundible borda para coger allí (izd.) la pista que, en un largo descenso, nos llevará hasta el área recreativa en la que termina la Vía Verde de Arrazola. Finalmente, un agradable paseo por ella nos devolverá al pueblo.

sábado, 1 de enero de 2011

Al Artaun desde Oba

El macizo de Legarmendi (denominación recuperada en los últimos años frente a la de Aramotz) es un áspero alineamiento calizo que se extiende hacia el oeste desde las sierras de Anboto y Eskuagatx. Separa el valle de Dima (sur) de la cuenca del Ibaizabal (norte) en su devenir entre Durango y Amorebieta y constituye uno de los principales complejos kársticos de Vizcaya, con permiso de Itxina.
Su tortuoso perfil hace que adentrarse en él siempre suponga un plus de aventura y riesgo si se abandonan los caminos, compensado con creces por la belleza y voluptuosidad del terreno. Los barrios dimatarras de Artaun y Oba y los caminos que desde ellos parten a los collados de Artatza e Inungane, respectivamente, son las vías habituales para sortear los farallones meridionales del macizo y auparse a sus alturas. Sin embargo, hay otra opción mucho más directa y vertiginosa, el corredor de Atxebieta, que se sitúa justo en la vertical de Oba, entre las peñas de Asuntza y Obako Atxa.
En la plaza de Oba (escuelas) seguimos la carretera que lleva al caserío Artabil, donde acaba el asfalto. Continuamos por la pista hasta un tramo de cemento, donde tomamos el primer desvío a la izquierda, que desemboca en el camino que lleva al collado Inungane. Estamos justo debajo del corredor Atxebieta, sin duda el acceso más directo al karst. La pendiente invita a tomarlo con calma.
Un sendero asciende hacia la derecha. En los límites de un pinar gira a la izquierda y se sitúa en el centro del corredor, donde las trochas de los animales nos ayudan a ganar altura penosamente. Casi arriba, una peña que cierra el corredor obliga a bordearla. La senda opta por la izquierda para alcanzar un camino que enlaza con el que viene de Artaungan por el collado de Asuntza en una pequeña campa en medio del lapiaz. Artaungan se alza justo enfrente (N), pero antes nos acercamos a la fuente de Amudia -la única que hay en el interior de este macizo- siguiendo las trazas del camino (dcha.), que cruzan un pinar antes de llegar al abrevadero.
Repuesta la cantimplora, afrontamos ya la ascensión a Artaungan, cuya arista recorreremos de este a oeste. La senda (izd.) sigue por la izquierda y remonta pronto hacia el norte, hasta situarnos al inicio de la arista, donde el recorrido se hace más intuitivo y buscando los pasos más amables del lapiaz, hasta el buzón cimero.
En el descenso completaremos una ruta circular por Artaun. Seguimos para ello el cordal hasta un corredor herboso, por el que nos situamos en la cara sur . Buscando el camino más cómodo, bajamos hasta la pista que lleva al collado de Asuntza. Una vez en ella, sólo nos queda un largo descenso (dcha.) hasta el barrio de Artaun, donde por Ugariotz seguimos hasta Oba.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Inventario de lugares 'peligrosos' en la montaña de Bizkaia

Hoy nos hemos despertado con una noticia interesante: el Departamento foral de Agricultura trabajará las rocas en las que se asienta el 'Paso del Diablo', en el conocido cresterío que discurre entre los montes Alluitz y Anboto, una de las zonas más peligrosas del territorio.
Los técnicos de la Diputación «picarán» en las próximas semanas, antes de que termine el verano, las piedras de este peligroso enclave, que aparecen bastante pulidas por el paso del tiempo y las pisadas de los montañeros. El objetivo reside en «evitar caídas» en esta zona escarpada que se encuentra flanqueada por dos barrancos de 300 metros de desnivel.
La decisión de actuar en las rocas del 'Infernuko Zubia' ha sido acordada por la Diputación y la Federación Vizcaína de Montaña a raíz del último accidente que, a mediados del pasado abril, costó la vida a un excursionista de 58 años. Entre este lugar, que resulta particularmente peligroso cuando llueve o arrecian fuertes rachas de viento, y la ruta normal al Anboto han registrado en la última década una decena de víctimas mortales.
Los contactos mantenidos entre los representantes de la Diputación y el presidente de la federación, Txutxi Mugerza, también ha servido para consensuar otras iniciativas. Además de picar la piedra del suelo, las instituciones hicieron hincapié en la necesidad de disponer de un «inventario» de los lugares «peligrosos» que se reparten por las montañas vizcaínas; un mapa de «puntos negros» cuya elaboración recaerá en los propios miembros de la federación.

domingo, 25 de abril de 2010

Peñas de Etxaguren

La excursión comienza en el aparcamiento del Santuario de Urkiola (0 minutos). Desde allí tomamos la pista cercana que comienza en una valla con ataka (SE) y que bordea el Urkiolagirre por su ladera sur. La pista, después de un buen comienzo para calentar las piernas, llanea junto a un pinar hasta llegar a las campas del collado de Asuntze, donde nos recibe un refugio abierto a la izquierda del camino. En estas campas encontramos también la fuente de Asuntza, popularmente conocida como Pol-pol.
Descendemos por la pista hasta el collado, donde una cruz de señales nos indican direcciones y tiempo al algunas de las principales cumbres de la zona. El camino empieza a empinarse de nuevo y enfila ya hacia el collado de Zabalandi después de dejar atrás el refugio de Arluziaga y unas minas abandonadas junto a las que nace, a la izquierda, el desvío que lleva a al Anboto. En este punto una nueva cruz de señales nos confirma que vamos por buen camino hacia Zabalandi. Para ello, descendemos bruscamente por una senda hasta salir a una nueva pista, la cual, entre hayas, nos sitúa en el mencionado collado, en el que se alza un otro refugio.
Tras disfrutar de las excelentes vistas que este punto ofrece del Anboto y su escarpada vertiente sureste, continuamos por la derecha (WNW), justo antes del refugio. Nos adentramos en el hayedo siguiendo la indicación de la cruz de señales que hay en el collado. Esta senda discurre por las laderas del Ipizte, Ganzaga y Albina en su vertiente oeste y en algunos tramos el terreno calizo incomoda la marcha, así que lo mejor es no perder de vistas las marcas de GR, que nos guían buena parte de la excursión.
Superado este tramo de terreno kárstico salpicado de hayas llegamos al collado de Leziaga, claramente identificable por un corral cercano y una gran borda. Aquí debemos tomar la pista que nace a la derecha de la borda, para desviarnos unos metros más adelante hacia la izquierda, siguiendo las señales, que a partir de este punto serán la mejor referencia en el terreno calizo en el que nos adentramos.
El sendero gana altura hasta alcanzar el cordal, por donde discurre camino del Orisol embutido en una especie de rambla, entre los picos del macizo a izquierda y derecha. Cerca ya de muestro objetivo, la pista tuerce hacia la izquierda y se dirige a la cumbre, que apenas sobresale entre la maraña de rocas que forma la cresta cimera. Un vértice geodésico y dos buzones, C.M. Gasteiz de 1978 y C.M. Besaide de 1980, señalan la cumbre, que ofrece excelentes vistas. a los valles y las cumbres cercanas. Entre estas última destaca por su cercanía la imponente mole caliza del Anboto y, hacia el oeste, los picos que integran la característica cresta del Udalatx.
El descenso ofrece distintas posibilidades, a elegir según las ganas que queden de prolongar la excursión. La primera opción es continuar por el cordal hasta la ermita de San Cristobal y el puerto de Kruzeta, a donde se llega tras hora y media larga de marcha. Otra posibilidad es volver hasta el collado de Leziaga para coger allí la pista que desciende hasta el valle de Olaeta. En total, cerca de otra hora y media para completar la excursión.
Por último, se puede continuar un poco más por el cordal hasta llegar a las lomas del Santikurutz o el Arangio, donde podemos enlazar con alguna de las pistas que entre hayedos, descienden hasta el valle para sumar aproximadamente una hora más a la caminata. En cualquiera de las tres opciones es imprescindible contar con un vehículo de enlace.

domingo, 11 de abril de 2010

La montaña se viste de luto

Tal y como han recogido varios medios de comunicación a lo largo del día de hoy, la montaña se viste nuevamente de luto. Un montañero de 58 años de edad ha fallecido esta mañana después de resbalar y precipitarse unos 300 metros por una zona escarpada del monte Anboto.
El suceso ha ocurrido a las once y media de esta mañana en el denominado "Paso del Diablo", que corresponde al término municipal de Atxondo. Los propios compañeros del montañero han telefoneado al servicio de Atención de Emergencias Sos Deiak, que ha enviado al lugar diversos recursos de rescate.
El cuerpo del accidentado ha sido rescatado por el helicóptero de la Ertzaintza, que lo ha trasladado hasta Arrazola, donde esperaba una ambulancia medicalizada, pero los médicos no han podido hacer nada por salvar al montañero.

martes, 23 de marzo de 2010

Anboto Kilometro Vertical

Anboto Kilometro Vertical, la explosiva prueba de ascensión a la carrera a la popular cumbre del Duranguesado, será este año la encargada de inaugurar la Copa de España de la modalidad, el próximo 8 de mayo.
El Campeonato se compone de tres pruebas más: Brañosera (1 de agosto), Sierra Nevada (28 de agosto) y Puig Campana, Alicante (7 de noviembre).

miércoles, 22 de julio de 2009

Jesuri, magnífica panorámica del Gorbeia

Jesuri es una montaña que se alza entre los valles de los ríos Altube y Nervión, apoyada sobre los montes Eskorla, Elorritxugane y Arrola, que es un balcón sobre Zubiaur, capitalidad de Orozko.
En la última cima está la ermita de Santa Marina, cuya fiesta se celebra el 18 de julio y la romería el domingo siguiente. Así que este fin de semana es idóneo para llegar hasta ese lugar privilegiado, cuyas panorámicas hacia la cuenca del río Arnauri son impresionantes. Es el verdadero mirador del Parque Natural del Gorbeia.
Desde el merendero de Santa Marina se puede hacer una cómoda excursión, de poco más de dos horas, por los montes cercanos antes de que los paisajes quede en la imaginación cuando se instale el parque eólico de Jesuri.
Desde aqui no sólo se otea el Gorbea, sino también el Anboto y las alturas del Duranguesado. Hacia el sur, en la sierra de Gorobel, sobresale la efigie de la Virgen de la Antigua, en el Txarlazo. Cuando el excursionista se gira hacia poniente, la vista se pierde por lo montes de la Peña de Mena, las Encartaciones y los más lejanos de Cantabria.

jueves, 14 de mayo de 2009

Localizan el cadaver del montañero desaparecido en el Anboto

Hoy nos hemos despertado con la trágica noticia de la localización del cadáver del montañero desparacido en las faldas del Anboto desde el pasado fin de semana. El cuerpo del montañero fue localizado alrededor de las once y media en una arista proxima al pico Frailia. Nuestras mças sinceras condolencias para la familia. Goian bego!

jueves, 6 de noviembre de 2008

Por los aledaños de Elorrio

El Durangesado se encuentra en el sureste de Bizkaia, limitando con los confines de Gipuzkoa y Araba y con las comarcas de Arratia, Gernika-Lumo y Markina-Xemein. La preside la silueta del Anboto, una de las montañas más bellas. Quizás por ello fue elegida la morada de Mari, la divinidad más destacada de la mitología vasca. Se dice que Mari sólo sale de las entrañas dela montaña durante los días de tormenta.
Elorrio es el inicio y el final de este sendero. Cuenta con un total de 14 barrios entre los que merece destacar Aldape, Berrio, Gaztañeda, Iguria, Lekeriketa, Mendraka y San Agustín. está bañado por las aguas del río Zumelegi.
Desde el casco urbano de Elorrio hay que dirigirse al enclave de San Agustín, en el que, según cuentan, el Señor Don Tello fundó la villa. Al parecer, estuvo amurallada para defenderse de los vecinos guipuzcoanos que bajaban desde la zona de Elgeta y posteriormente para la defensa en las guerras banderizas. Merece la pena su iglesia gótico-renacentista.
La zona de Arabios destaca por la arquitectura de sus caseríos y por su panorámica enviaidable sobre el Duranguesado. Los pinos se alternan con zonas de pastizal. A lo largo del sendero llaman la atención los edificios de carácter religioso con los que uno se puede encontrar.
Más arriba se llega al barrio de Berriozabal, en donde existe una interesante fuente de estilo neoclásico y una calzada medieval, que conserva, en algunos tramos, el firme empedrado. Elorrio está cerca y se alcanza después de sobrepasar el barrio de Arauneta.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Al Anboto, en una jornada primaveral

Pues no, Koldo no es el que ha hecho la foto, y esto se está convirtiendo ya en una costumbre. Hemos tenido que subir este pasado sábado al Anboto (1.331 m.) en 'petit comité', en una jornda soleada y con una temperatura casi primaveral.
La subida ha sido la clásica, desde Urkiola. En poco más de hora y media hemos alcanzado el buzón; prácticamente el mismo tiempo que hemos permanecido en la cumbre sacando fotos y disfrutando de las impresionantes panorámicas.
Una jornada para recordar, ahora que se avecina el invierno y los sábados como éste se van a contar con los dedos de una mano. de cualquier manera, nunca está de más llevar una 'prenda' para cubrirse (aunque sea la cabeza).

domingo, 13 de julio de 2008

Tellamendi, encima de Aramaio

Enclavada en el parque natural de Urkiola, Tellamendi (835) ofrece una impresionante panorámica de los montes de Durangaldea. Llama poderosamente la atención la mole de Udalatx, erguida al norte y al oeste, la emblemática cumbre de Anboto.
Se aparca el vehículo junto a la iglesia de San Millán en el barrio de Gantzaga. Se sigue por la carretera hasta el caserío Linatza, que se deja a pocos metros a mano derecha. Se gira a la derecha, por una pista jalonada por una corpulenta encina. Mientras se gana altura, habrá ocasión de contemplar las cumbres que cierran el valle, destacando por su proximidad Orisol e Ipizte.
Sin tomar desvíos, se alcanza finalmente el cordal superior. Una vez arriba, se gira a la derecha para seguir por el lomo cimero hacia el este. Más adelante se llega al amplio collado de Ipiztekoarriaga, donde se ve una borda pastoril levantada al pie de Amillondo. Al frente, en el cordal, ya se distingue la cruz cimera.


Para ir hasta ella, se deja la borda a la izquierda y se sigue unos minutos más hasta llegar a una encrucijada de pistas. En ella se sigue avanzando por la línea del cordal. Se afronta la pendiente decididamente guiados por un estrecho sendero hasta la cumbre.

martes, 13 de mayo de 2008

Anboto acoge el I Kilometro Bertikala

El Anboto será escenario en junio de la carrera kilómetro-vertical, en la que los participantes deberán salvar un desnivel de mil metros en menos de cuatro kilómetros.
El 8 de junio, el Anboto acoge una de estas duras carreras, la I Anboto Kilometro Bertikala, organizada por la Briñean Mendi Lasterketa Elkartea. Será la primera de estas características en Euskal Herria, si bien en 2007 ya se organizó una en Aramotz que fue un éxito y este año está incluida en la Copa de Euskadi (6 de julio).
Cinco hombres y cuatro mujeres situados entre los doce mejores del ranking de la Copa del Mundo, encabezados por el madrileño Raúl García y la francesa Corine Favre, los actuales subcampeones del mundo,se darán cita en el Anboto. La idea de la organización era que participara gente aficionada, pero ya hay unos cien inscritos y el límite que han puesto es de 150.
La carrera será cronometrada. Cada treinta segundos se producirá la salida de un participante.
Esta disciplina deportiva cada vez cuenta con más aficionados. De hecho, en Euskal Herria la cita más prestigiosa es la Zegama-Aizkorri, en Gipuzkoa, de 42 kilómetros con más de 5.400 metros de desnivel, que reunirá el próximo 25 de mayo a los mejores especialistas y es puntuable para la Skyrunning European Championship.